Les cuento que siguiendo con el mood de aniversario, ya que tanto el domingo como estos siguientes días me han estado apareciendo recuerdos y notificaciones por todos lados de cosas relacionadas con la boda, me puse a ver (y a apreciar) las fotos que nos tomaron algunos de nuestros invitados ese día.
Y es que pasa mucho y también lo he leído bastante con los novios aquí en la comunidad, que cuando estamos en la planeación, dudamos o nos confundimos acerca de si permitir que ellos (los asistentes) tomen fotos y/o video o no.
Es perfectamente entendible pues hay muchas historias de terror al respecto, principalmente aquellas en dónde familia y amigos obstruyen por completo la vista a quiénes están fotografiando y filmando oficialmente, o también cuando saturan por completo pasillos y entradas de tal manera que todo luce amontonado y desordenado.
Pero yo, que ya pasé por ahí, les puedo decir que me alegra mucho que desde un principio estuvimos muy abiertos a eso y no nos planteamos la posibilidad de prohibirlo en nuestra boda (de hecho hasta hicimos nuestro hashtag, aunque no le hicieron mucho caso), así que más bien éramos pro compartir.
Claro que creo que es bueno gestionar esa parte, ya sea con las personas de coordinación, con el wedding planner o quizá poniendo algunos avisos previos ya sea en las invitaciones, en redes sociales, en la web de boda, con la finalidad de que los invitados tengan presente que aunque les encantaría que hicieran fotos y luego se las compartieran, también agradecerían mucho si cuidaran respetar ciertos lugares importantes o guardar cierta distancia.
Para mí esas pocas fotos son lo máximo, algunas se volvieron fundamentales tanto en nuestros recuerdos como a la hora de compartir en redes sociales los detalles de ese día, pues como solamente contratamos una cámara, tener otra perspectiva de una situación nos pone muy felices.
Y bueno, aunque no tienen la misma calidad que las tomadas con una cámara profesional, se puede hacer mucho si echamos mano a una app de edición de fotos, y ¡A disfrutar!
Les dejo algunas de estas fotitos ya que sigo recordando ese día, y para que entiendan mejor a qué me refiero y por qué siento que permitirles tomar fotos no es tan mala idea. ¡Saludos y buen martes!












