Cuando llega la noche, después de haber hablado tanto de el día tan pesado que ambos hemos tenido, toca abrazarnos, ese silencio que da tanta paz antes de quedarnos dormidos.
Por supuesto, muchas veces se dice que la comunicación es muy importante, pero llegan momentos en que darse un espacio para un disfrute individual es muy importante, principalmente cuando se tienen hijos; después de tanta intensidad, gritos, acciones, etc. se disfruta enormemente un rato de silencio.