Aún no estamos seguros si queremos usar nuestros mismos anillos de compromiso o comprar unos nuevos. Nos encantan los que ya tenemos y, en nuestro caso, nuestra boda es algo así como una reafirmación del compromiso porque ya llevamos doce años viviendo como si estuviéramos casados. Pensamos que podemos gastar ese dinero en otro capricho, je je, como unas copas que a mí me encantaría tener para el brindis. ¿Qué opinan?