Muy buen día, tal vez me voy a desviar un poco de los temas presentados en los debates y probablemente algunos no estarán de acuerdo.
Hace un año mi Esposa Laura y yo, cuando empezamos a planear nuestra Boda Religiosa, que se llevó a cabo el
pasado viernes 11 de octubre en Monterrey, nos preguntábamos: ¿Por qué varios
de nosotros antes de casarnos nos centramos únicamente en la organización de la
fiesta o bien en la recepción y dejamos como segundo plano la ceremonia religiosa?
Por la cual, empezamos a platicar de este tema, y coincidimos
que lo más importante en ese día es la consagración que se llevaría a cabo en la iglesia. Pues es la
promesa y confirmación que hacemos ante Dios y ante la iglesia, permitiéndonos
ese momento establecer la alianza
santa del matrimonio.
Así, empezamos a concentrarnos en cada detalle de la ceremonia religiosa:
1.- Buscar donde tomar las pláticas prematrimoniales.
2.- Los arreglos florales.
3.- Buscar una orquesta/coro para la misa.
4.- Los coordinadores litúrgicos, los sacristanes, el Acólito.
5.- Elegir y ponerte de acuerdo con los lectores.
6.- Agendar los ensayos con nuestros Padres, madrinas de lazo, arras y anillos.
7.- Tener reuniones con el Padre para platicar la forma que llevaría la misa.
8.- Estudiar las palabras del sacramento que el Padre por lo regular siempre dicta (se las pides al Padre que te casará) y que muchos no nos las aprendemos.
9.- Gestionar con la iglesia los permisos de horario de entrada de los proveedores. Etc
Detalles que por lo regular no les prestamos atención, pero que son sumamente importantes para tener una ceremonia religiosa. Nunca voy olvidar las palabras de mi Esposa después de la misa: “Sentí que verdaderamente estaba la presencia de Dios en nuestra Boda”.
Así como se apreciará cada detalle que invertiste de tu tiempo en la fiesta o recepción, en la Ceremonia Religiosa también se verá el tiempo que invertiste.
Les comparto el video de nuestro día.
Gracias,
Gerardo Luján