Desde hace algunos meses, para ser precisa en enero, dentro de una plática con mi ahora prometido, me dijo que nos casáramos que si me quería casar con él, yo feliz y emocionada le dije que si y en ese mismo momento sus papás empezaron a investigar sobre grupos en vivo para la boda, salones y banquetes, ya era un hecho que nos casábamos, pero NO HABÍA ANILLO! En esos días entre el estrés de mi trabajo y el agotamiento de tener un enfermo internado me consumía, ya que mi mamá desde el 29 de diciembre estaba internada, pero esa pequeña ilusión de armar una boda me animó muchísimo.
Obvio no dude en contarle a mi familia, a mis tíos cercanos y una noche que me quedé a cuidar a mi mamá, en una de esas platicas nostálgicas que se tienen en la madrugada le dije a mi mamá mis planes de casarme, ella lloró se emocionó y pues dijo que me apoyaba y que cuando saliera de estar internada nos pondríamos a planear todo.
Mi prometido, para eso, ya me había dicho que si me iba a dar un anillo de compromiso, pero que ya que saliera mi mamá, para que ella también fuera participe ya que no se le hacía correcto que nos comprometiéramos y ella internada.
Pasaron los días y obvio yo emocionada buscando cosas con mi cuñada, a quien quiero mucho y con mi suegra, quien también se ha portado muy bien conmigo, mi novio es el primer hijo y quien se casará primero, por lo tanto todos en su casa están emocionados por dicha boda.
Mientras en mi casa son un poco más pacíficos y más por que teníamos a mi mamá internada y no queríamos excluirla, recuerdo, cuando me quedaba con ella por lo regular era a dormir, nos la pasábamos hablando de mi boda, del pastel, que vestido quería, que si los arreglos de mesa y todo eso, eso fue hasta que el 20 de marzo a las 7 de la tarde aproximadamente me llega una llamada de un tío, diciéndome que mi mamá estaba muy mal que me fuera de urgencia, al llegar mi madre estaba agonizando, casi sin poder respirar, ese fue el último día que la vi, hubo unos momentos en que se estabilizó, me miró, me abrazó y solo me dijo “la boda, haz la boda”. En ese momento no pude evitar llorar como ahora lo estoy haciendo solo de acordarme, mi mamá, en su lecho de muerte aún tenía la ilusión de que yo me casara con quien ya sabía que era el amor de mi vida, y si, efectivamente estaba en su lecho de muerte, mi madre murió el 21 de marzo a la 1:40 de la mañana, me sentía tan mal por que no habían podido ir a pedirme con ella, ya que habíamos acordado que sería cuando la dieran de alta ya que ella no quería que la vieran en el estado en el que estaba.
Mi novio y mis suegros hacían hasta lo imposible por consentirme y animarme, trataban de mantenerme ocupada, así fue hasta que terminando el novenario de mi mamá quedamos en que el 04 de abril irían a pedirme con mi papá y mis tíos, honrando la memoria de mi madre y lo que ella quería, total, pasaron los días y yo aun no tenía anillo de compromiso, se llegó el 03 de abril y aun no había nada en mi dedo!!!! Yo imaginé que me lo daría el día de la pedida, hasta que en la noche me llega una llamada de mi suegra que me fuera a cenar a su casa, llegué y no había nada, por la contingencia no había nada abierto y los restaurantes todos sin servicio, mi novio era el único arreglado como para salir, yo llegué en fachas y sin maquillar, ese día hicimos tortas de salchicha, todos ayudando en la cocina, jugando y bromeando, parecía un día normal y todo como de costumbre, hasta que ya me iba a ir, subí por la correa de mi perrita y cuando menos acordé ya estaba ahí a mi lado, con un ramo de rosas y lilis (que son mis flores favoritas) en cuanto lo vi, me aceleró el corazón, en ese momento se hincó y con un anillo en la mano me dijo que si formalmente quería ser su esposa, llore de la emoción y le dije si al amor de mi vida.
Ahí fue dónde recordé las palabras de mi madre al decirme que si realmente lo amaba me iba a hacer feliz estar a su lado aunque no hubieran lujos.
Y fue así como después de 3 meses de planear una boda sin anillo y una perdida familiar, me propusieran matrimonio de la manera y el día menos esperado!
