La novia entra a la iglesia con su ramo, el más bonito y el que usará para todas las fotos. Durante toda la misa lo tiene ella, y el ramo que le dejará a la Virgen lo carga “la madrina de ramo”.
En un momento de la misa, cerca del final, el Padre le pide a la madrina que le cambie el ramo a la novia.
Después los novios se acercan a la imagen de la Virgen y la novia deposita el ramo de flores a los pies de la Virgen como una ofrenda.
En ese momento, los novios ponen su matrimonio bajo la protección de la Virgen y le piden su bendición (pueden hacerlo juntos o cada uno desde su corazón). Si el Padre no hace este espacio durante la misa, los novios lo hacen al final.
Es muy importante que consideres que este ramo debe ser de flores naturales. Normalmente solicitas este servicio a la persona encargada de las demás flores del evento. Es mejor que alguien profesional lo haga por ti y que te lo entregue el día de la boda o un día antes y tú te despreocupes de este pendiente.



