Ninguna de las dos es mi estilo, pero preferiría el picnic. En el cine tendría que ser algo muy, muy cuidado, al final de una película súper romántica que nos guste mucho a los dos. Además me imagino a la gente revisando su celular y comiendo palomitas, y no, gracias. Sólo si comprara todos los boletos de la sala para que estemos nosotros dos solos.