Pues aquí en casa, mi chico es el más dormilón. Tanto que a veces me agobia, porque soy de las que se levanta nada más sonar la alarma. En vuestro caso, ¿Quién es más dormilón?
¡Mi esposo! Puede dormir por más de ocho horas sin que nada lo despierte. Tanto que tuvimos que acordar una hora límite en la que se levantara porque a veces tenía que prepararle el desayuno a las 11 de la mañana o más tarde.