Es un tema que me causó mucho conflicto conmigo misma y sobre todo con mi mamá. Siempre tuve miedo al decir la verdad a mi mamá que mi prometido es 5 años menor que yo, sabía que mi mamá me diría que estaba perdiendo el tiempo, que mientras más chico es el hombre menos me iba a casar. Siempre tuve un novio más grande que yo, si acaso era más chico que yo, le ganaba 9 meses de diferencia pero hasta ahí.
Conocí a mi prometido en una empresa de venta de trofeos, medallas, y esas cosas; trabajábamos juntos, él como diseñador gráfico y yo como mercadóloga. Él tenía 24 años de edad y yo recién había cumplido 30 años de edad. Tenía 9 meses de soltera, aún tenía el corazón medio destrozado, había amado tanto a mi último ex-novio que juraba y perjuraba que me iba a casar con él, cosa que nunca pasó, ni de cerca estábamos.
Y decidí darme esa oportunidad de abrirme el corazón con mi prometido, conocerlo más, salir con él. Nunca me imaginé que íbamos a llegar a ser novios y menos por la diferencia de la edad. Cuando recién me puse de novia con él, le tuve que mentir a mi mamá que yo era más grande que él por 3 años y aún así me hizo comentarios que nunca me iba a casar, que nomas estaba perdiendo el tiempo, que el chavo nunca me iba a tomar en serio. Eso me mató. Estuve a punto de dejarlo para buscarme a otro hombre más grande que yo, pero le hice caso al tiempo... "Dale tiempo al tiempo". Aunque mis amigas ya casadas me decían también lo mismo que mi mamá que era una perdida de tiempo, que mejor me iba a vivir con él antes de casarme (nunca estuve a favor de vivir con mi novio antes de casarme, nunca me latió esa idea)
Hasta que un día me llevó al tren José Cuervo Express, ya teníamos 2 años y 6 meses de novios. Yo le había platicado que por más amiguera y sociable que soy, siempre he odiado ser el centro de atención, eso me ponía muy nerviosa, que ojalá nadie me pudiera proponer matrimonio en medio de tanta gente y eso lo captó él. Y en el tren íbamos solos, no había casi nadie, era muy tempranito, era un tal 18 de diciembre 2021 y hacía frío. Muy en el fondo presentí que me iba a pedir la mano porque estaba tan nervioso y se veía bastante guapo ese día jajajaja. Y volteé a verlo y él ya estaba arrodillado con el anillo adentro de una cajita en su mano. ¡NUNCA OLVIDARÉ ESE MOMENTO! Me encantó. Y eso me gustó todavía más porque así pude callar la boca a mi mamá y a mis amigas.
¡No hagan caso a nadie nunca si crees que no estás cometiendo ningún error! Hazle caso a tu instinto, a tu corazón y a tu mente. Quédate con el hombre que te ha ofrecido más que tus ex's, nunca aceptes menos. Mi prometido salió mucho más maduro que todos mis ex's y juntos.