Fue el 28 de diciembre de 2019, nos comprometimos el 6 de junio de ese año y fijamos nuestra boda para el 21 de noviembre de 2020.
Luego de un mes o dos de que me dio el anillo, empezamos a ver el asunto de la pedida, mi novio me decía que quizás era demasiado pronto, pero yo insistí diciéndole que ya tendríamos tiempo para poder planear la boda sin ese pendiente.
Queríamos hacerla en noviembre para que uno de mis hermanos menores pudiera estar presente, pero como él insistió en irse antes a vivir a Tijuana (donde ahora trabaja) obtamos por recorrerla hasta diciembre.
Mi papá quería que la hiciéramos en nuestra casa, pero que lo esperáramos para poder remodelarla, sin embargo, mi novio y yo decidimos realizarla en un restaurante, alegando que ambos tenemos familias grandes y no habría lugar para todos en ninguna de las dos casas.
El lugar elegido fue Dos cielos, un restaurante bastante bonito aquí en Obregón. Apartamos el reservado para 12 personas y elegimos el menú, que incluía una entrada (ensalada de frutos rojos), plato fuerte (medallón de res con salsa de la casa) y vino o lo que deseáramos para acompañar la comida. Nosotros llevamos el postre y el vino para el brindis.
Tanto mi suegro como mi papá, se lucieron con sus palabras, así como mi mamá y mi suegra, esta última incluso lloró cuando se dirigía a nosotros. Mi hermana ni siquiera pudo terminar su discurso por el llanto (es bastante sentimental), mi hermano menor y los hermanos menores también hablaron muy bonito, me sorprendió, pues a pesar de que somos muy unidos, no imaginaba qué tendrían para decirnos ese día. Mi guapo también lloró cuando habló de mí y de cómo nuestra familia lo había acogido desde el primer día (llevamos 3 años juntos). Yo igual me puse sentimental al hablar de nuestra relación, pero a pesar de la emoción, no lloré.
Una vez hecha la petición formal, cenamos e hicimos el brindis. Chicas, la cena fue un 10000 / 10, si viven en Obregón o alguna vez lo visitan, vayan ahí. Estuvo delicioso todo y el servicio también. El postre (por si tenían el pendiente) fue cheesecake de Magnolias.
El resto de la velada fue bastante relajada y divertida, era la primera vez que las dos familias se reunían. Mi hermano (que ahora vive en Tijuana) nos llamó y nos dio unas palabras a mi novio.
Si llegaron hasta acá, muchas gracias por leerme 💜, me emociono con las historias.
Al final fue la hora de las fotos y aquí les comparto algunas. LB ❣️



