La mejor boda a la que he ido dónde no importo la distancia fue la de mi mejor amiga Bety.
El salon, la música y la comida fueron exquisitos. La gente bailaba reía y compartía la alegría de ver a dos personas que se aman comprometerse. Ahora que yo estoy en los preparativos de mi boda valoro más todo el esfuerzo que debieron hacer para lograr la boda de sus sueños