Fue un 23 de noviembre del 2013. Aquel día estaba cansada, toda la semana me habían tocado prácticas de la universidad y no tenía tantas ganas de salir. Mi mami (extrañamente) me dijo "Sal, estás joven, cuando empieces a trabajar no podrás salir de fiesta". Le hice caso.
A los 19 años es muy fácil de conseguir a alguien con fiesta. Hablé con un muy buen amigo mio que conozco desde la primaria y me invitó a salir con nuestros amigos a una fiesta cerca de mi casa. - "Paso por ti a las 8:00 pm. Nicole vendrá conmigo." Perfecto, ya tenía un plan. Como no tenía LAS ganas de salir, realmente no me arreglé mucho: una camisa de mezclilla y un poco de maquillaje.
Eran las 8:00 pm, mi amigo llegó por mi y como dijo, Nicol ya estaba junto con él en una "combi", era Volkswagen clásica de su papá, la llamaba la "Mil amores"...no pregunten por qué.Sebastián (mi amigo), mencionó que tendríamos que ir a su casa (el cual era el punto de reunión) para esperar a uno de sus mejores amigos. Fuimos. Durante el camino le mencioné a Nicol que yo ya no creía en el amor, pensaba quedarme sola con 10 gatos como "Gran Solterona" (no sabía lo que me esperaba).
En la conversación, Sebastián dijo que ya había llegado su amigo; al voltear por la ventana izquierda, vi un Jetta dorado con tres personas en el interior, no alcancé a ver al piloto de ese auto. El amigo de Sebastián fue a estacionar el coche frente su casa y fue directo a la "Mil amores". Se acercó hacia la combi y fue ahí cuando lo vi por primera vez. Por alguna extraña razón, sentía que lo conocía, pero simplemente era su energía bonita y su gran atractivo.
Sus hermanos (no sabía ese dato en ese momento), se subieron en la parte de atrás y él subió de copiloto con mi amigo. Todos nos presentamos "hola, hola, mucho gusto". Fuimos a la fiesta.En el camino, estaba intentando de localizar a otros amigos y mandarles la dirección (en ese entonces todavía no se podía mandar la ubicación) y para mi mala suerte...no tenía datos. Le pregunté a Sebastián si podía conectarme a su celular y Alejandro me dijo que me conectara al suyo. Realmente, no sé en qué momento le pedí su número de celular (juro no era táctica de coqueteo) pero logré mandarle la dirección al grupo de mis amigos. Llegamos.
Fue una noche diferente, un amigo mío se peleó con su actual ex (lo cual no era raro en ellos), bailamos toda la noche (Alejandro nunca se acercó a bailar conmigo) y terminamos una noche divertida. Cuando Sebastián me regresó a mi casa, me quedé pensando en el guapo chico que casi no me dirigió la palabra y que nunca me pidió mi teléfono
(había olvidado por completo que guardé su celular en el mio).
Sentándome pensativa en el comedor para mi snack nocturno, empieza a sonar mi teléfono, volteo a verlo y dice "Alejandro". Colgó al instante. Inmediatamente, abrí mi Whatsapp y escribí..."Todo bien?". Abriendo un gran paréntesis...
él no sabía que yo había guardado su número y en ese momento él seguía con Sebastián y le pidió mi número, el cual marcó y colgó para después guardarme en sus contactos. Se dio cuenta que yo sabía que era él (después me confesó que moría de la pena) y desde ese momento fue un enamoramiento instantáneo.
Al día siguiente, me invitó al cine...lo cual he escuchado que puede ser la peor cita porque no puedes platicar con la persona, pero ambos la pasamos increíble.
Desde aquel momento, mi vida ha sido él y no dejo de pensar en mi Chiquipompi. Nuestra historia ha sido tan hermosa desde que nos conocimos. Y si yo ya no creía en el amor, él me hizo descubrir que el amor que yo tanto anhelaba lo tenía él. Estoy segura que esta historia apenas comienza y que seremos tan felices como desde la primera vez que nos vimos en esa combi.