OJOS PEQUEÑOS
En este caso, y para conseguir un efecto de mayor volumen, lo aconsejable es utilizar tiras enteras de pestañas postizas donde se combinen pelos cortos con pelos largos. Con ello, además de aumentar un poco más el tamaño de tus ojos, conseguirás que tu mirada quede algo más marcada que de manera natural y que luzca una imagen un tanto estilosa.
OJOS GRANDES
Justo se trata de un caso muy similar respecto al anterior, donde se intentaba potenciar más la mirada y aumentar el volumen del ojo. Aquí, la forma de los ojos queda bastante marcada de forma natural, presentando un aspecto redondo y muy prominente.
OJOS REDONDOS
Si tus ojos son muy redondos, necesitarás unas pestañas postizas que no potencien este efecto sino que lo suavicen. Por eso, te será útil utilizar pestañas de forma almendrada, esas que se van alargando hacia el exterior del ojo.
OJOS ENCAPOTADOS
Si tus ojos están encapotados, es decir, que el párpado fijo cae sobre el móvil y por tanto tienes un párpado móvil muy pequeño, lo ideal en tu caso es elegir pestañas postizas que sean más largas en el centro y más cortas en los extremos. Esto creará sensación de profundidad.
OJOS ACHINADOS
Si tus ojos son achinados, no tienen redondez, te interesa elegir pestañas postizas del mismo tipo que utilizarías si tienes los ojos encapotados. Este tipo de pestaña contrarresta el efecto alargado de tus ojos y da la sensación de que son un poco más redondos.
OJOS ALMENDRADOS
Quienes puedan presumir de tener ojos con forma almendrada están de suerte. ¿Y por qué? Pues porque con ellos cualquier tipo de pestañas postizas queda bien.



