Nuestro dilema más grande era si hacer celebración o fiesta para la boda a la iglesia. Yo siempre había querido festejar pero desde el inicio le dimos prioridad a amueblar nuestra casa, por lo que no sabíamos qué hacer.
Él decía de solo hacer un brindis y listo, pero yo no podía concibir esa idea, así que platicamos mucho y al final decidimos hacer algo pequeño con nuestros más allegados pero que no pase desapercibido, la idea es compartir esa felicidad que sentimos y gracias a Dios se han acomodado las cosas, hemos podido equipar nuestra casa a nuestro gusto, aunque con muchos sacrificios, organizar recepción y tal ves hasta una luna de miel sencilla pero bonita tendremos!😊