ALERTA DE MUCHI TEXTO. Hola, a quien alguien me pueda dar un consejo. Lo que pasa es que me siento muy indecisa acerca de hacer una fiesta "a lo grande" después de la ceremonia de iglesia. Me puse a pensar que la verdad es que no sé si quiero pagar tanto para que 100 personas coman gratis, cuando puedo ocupar ese dinero en mi luna de miel o invertirle a mi casa. Ya he hablado con mi novio que solo quiero invitar a gente muy cercana a mí y hacer de ese momento más especial y no invitar por invitar. Él está de acuerdo en eso y es por eso que la lista ni siquiera llega a 80 personas. Sin embargo, me siento entre la espada y la pared por la presión de que todas las bodas tienen esa fiesta después de la ceremonia en la Iglesia y sumándole la presión familiar de que algunos quieran fiesta. Cabe recalcar que yo no me siento única y diferente, pero muchas veces mis deciones son cuestionadas por mi familia y siempre me ha llamado la atención hacer cosas que no están estipuladas como el no querer una fiesta.