
La mejor boda fue a la orilla Del Mar, en primavera, a media tarde, al aire libre, lo que nos permitió poder disfrutar de la naturaleza, de la brisa marina, y ver a los novios bailar el vals con la puesta de sol. Fue espectacular, la música al estar en la playa nunca se sintió estridente y eso nos permitió disfrutar mucho del evento.