Hola; brides, ya estoy a 86 días del gran día y el pastor me ha pedido mis votos para estudiarlos y aunque es una renovación de votos después de 19 años juntos, estoy nerviosa como la primera vez. Ya hace unos meses los he estado escribiendo, pero no he podido mostrarlos a nadie que me dé su opinión pues quiero que sean sorpresa para mis invitados. Así que les pido la opinión a ustedes antes de enviárselos al pastor, pueden ser muy sinceras con lo que sintieron al leerlos para así ver si debo corregir algo. De antemano muchas gracias por su apoyo, las amo.
Estos son los votos que escribí:
Pese a que mi pasión es escribir romances, debo reconocer que estas líneas son las más difíciles que he escrito y no por falta de inspiración. Sino porque no encontraba las palabras suficientes para plasmar el sentimiento tan intenso que despiertas en mí, así que iniciaré con un profundo “Gracias”.
Gracias por las risas, las caricias, los detalles, los recuerdos de toda una vida y por qué no decirlo, por las lágrimas. Por todo lo que hemos vivido a lo largo de estos 19 años juntos. Gracias por los 2 hermosos frutos de esta unión y por el amor que aún sigue vigente.
Dios sabe que llegar a este día no ha sido fácil, pero gracias a él superamos cada prueba que nos ha convertido en una pareja sólida, capaz de enfrentar las adversidades sin que el amor y la felicidad mengüen. Aun en los momentos más oscuros él ha sido nuestra luz.
Es por eso que hoy delante de él renuevo ese juramento que hice al convertirme en tu esposa: seguir siéndote fiel, ser una gran amiga, tu amante, tu ayuda idónea y una buena madre para nuestras hijas, confiando en que Dios nos ilumine para guiarlas por el buen camino. Pido a Dios que nos bendiga en cada paso como lo ha hecho, que nos dé sabiduría, paciencia, sobre todo paciencia, y mucha fuerza para seguir escribiendo esta historia. Una en la que no concibo un final desde que comprendí el significado del juntos para siempre.
Flaco, no tengo forma de prometerte un amor eterno, pero sí puedo encargarme de que sientas que te amo en cada detalle y en cada día de nuestras vidas. Esta es una de mis promesas más determinantes pues enamorarse de una persona tan complicada como tú es sumamente difícil, más no imposible. Y la prueba está en que te amo como el primer día y podría decir que hasta más, con un profundo respeto y devoción. El cual crece y se transforma a cada instante en algo mejor, al grado de que ahora no concibo una vida sin ti: mi compañero.
Sigamos manteniendo la llama encendida durante los muchos años que nos quedan y te prometo permanecer a tu lado, siempre firme para que te apoyes en mí cuando te sientas cansado. Dispuesta a saciar tu sed cuando estés sediento y ser tu pan cuando tengas hambre. Te amaré recreándome en el amor que me ofreces aunque lleguemos a viejos y la belleza de nuestros cuerpos se haya ido.
En este anillo van implícitas todas estas promesas, así que cuando lo veas recuerda y date cuenta de que, aunque a veces te haga enojar, lucho a diario para cumplirlas pese a los obstáculos que se presentan.
Te amo.