Bueno pues comenzaré contanto la mía, la cual es una historia que hasta podría ser una novela. A mi prometido lo conocí hace ya casi 3 años, en abril del 2012 para ser exactos, qué es el tiempo que llevamos de noviazgo. Ya lo conocía de vista, pero él no a mi, ya que era amigo de uno de mis mejores amigos, y cuando llegaba a visitarlo a su facultad lo veía, pero él simplemente se iba, ¡y ni siquiera me saludaba!
Por esa razón yo lo tache de mamón, y dentro de mí me decía: Pinche mamón se lo pierde,
En fin que un día, en facebook, estaba molestado a mi mejor amigo y él se metió a molestarlo junto conmigo. Y de repente una solicitud de amistad... La acepté, y empezamos a platicar, terminamos de charlar cerca de las 2 am, basta decir que la platica fue genial, cómo si ya nos conociéramos, y tuviésemos muchísimo tiempo sin hablar y nos pusiéramos al día. Bromeamos, compartimos nuestros gustos, y nos dimos cuenta que teníamos cosas en común, y eso nos emocionó; pues creíamos que habíamos encontrado una excelente amistad. Y yo entre juegos le dije: "prohibido enamorarse de mi, porque eres el amigo de mi mejor amigo, y esas cosas están prohibidas entre amigos", no sé que estaba pensando cuando lo dije, realmente lo decía de broma, no pensé que todo esto fuese a pasar. Y digo que de broma, porque en ese momento el tenía novia, que después me enteraría, llevaba con ella casi 4 años, así es están leyendo bien 4 AÑOS.
A razón de eso, él como buen novio va con su ex y le cuenta que nos conocimos, está de más decirles que la fulana al otro día me bloqueó del facebook. En fin para no hacercelas tan larga, mi mejor amigo me armo un gran pleito que porqué me había metido en la relación de su amigo, que yo andaba de resbalosa con él, y que un montón de cosas que no eran ciertas. Mi gran pecado había sido haber hablado con él por facebook y caernos bien. Ahí acabó mi amistad con ese mejor amigo.
Dejamos de hablar como un mes, y debido al problema, yo dejé todo por la paz y realmente no me interesaba recobrar la amistad; fue él quien me buscó, disculpándose por todo y que él no fue quien me bloqueó sino su ex. Todo esto hablándome desde el face de otro de sus amigos, porque resulta que la ex tenía sus contraseñas de todo, y lo vigilaba constantemente; ahora sé que la chica era toda una controladora y celosa compulsiva.
Nos conocimos un mes después de hablar por primera vez (mayo), no sé si fue el destino, o si dentro de nosotros mismos lo pedíamos a gritos. Pero desde el primer instante que nos vimos, que nos dimos ese beso de "Hola", sabíamos que no sería solo una amistad.
Pasamos toda la tarde juntos, tonteando, abrazándonos, fuimos a mi casa por cosas del destino, no había nadie, les juro yo no tenía planeado que no hubiese nadie. No nos besamos ese día, pero los acercamientos eran demasiado intensos, y no hicimos una tontería porque gracias a Dios tuvimos cordura
Pero después de eso, ya no podíamos dejar de vernos, buscábamos cada pretexto para vernos todos los días, y todo a escondidas de la novia. Realmente no sé como pude permitir eso, simpre me dije que nunca sería la otra, y aunque no fuésemos nada, sabía que no hacíamos las cosas bien.
Sin embargo, él me contó que las cosas no iban bien con la ex, por sus inseguridades y celos, no le permitía tener amigas, incluso lo celaba con sus propias primas, y con las de ella misma. Total que yo llegué a ser la gota que derramó el vaso; le pedí que se decidiera, que no podía estar jugando con ambas, y que realmente yo ya estaba enamorada... y él aunque no estuviese seguro, por dentro sabía que también lo estaba.
Corto con su ex, pero su tiempo de transición, más el hecho de que no se permitió vivir su duelo, hicieron que todo se complicara. Nos hicimos novios en junio, fue una etapa realmente bonita pero a la vez amarga, porque aunque lo ocultaba, sabía que por dentro se preguntaba si me amaba a mi, o a ella, o si con ella ya era demasiada costumbre, y su confusión aumentaba.
Debido a que todo fue precipitado, cortamos a finales de julio, por lo mismo de su inseguridad. Y le pedí que se alejara de mi, el tiempo que fuese necesario, y de ella también, para que pudiera aclarar sus ideas. Sobra decir que sufrí mucho, porque realmente ya lo amaba, cómo no sé, pero ya lo hacía. Y a pesar de todo, no me hice esperanzas, al contrario me mentalicé que regresaría con su ex. Y creo que ella pensó lo mismo, porque el tiempo que ya no estuvimos juntos (dos semanas), se pasaba dándole like a todo lo que publicara en facebook, o escribiéndo cosas como perra en celo marcando su territorio.
Después de esas dos semanas, coincidimos en la escuela, (asistimos a diferentes facultades, pero el campus era el mismo), y me rogó que volviera con él, me dijo que era yo por quién sufría al no estar cerca de mi, que estar lejos de la otra no le hacía sentir nada, y conmigo se desesperaba al pensar que alguien más pudiese estar a mi lado, y no él. Y le dí otra oportunidad.
Eso sí, puse mis condiciones y las siguió firmemente, no fue fácil, para nada. La ex me atacó por todas partes, lo buscaba, le decía que cambiaría, que regresara con él y mil cosas más. Incluso, ya después de un tiempo, nos sinceramos y me dijo que en esas dos semanas ella llegó a buscarlo hasta su casa, para rogarle que volviera con ella, pero ya había pasado su tiempo. Pasó un buen rato para que ella superará toda la situación, y por una parte la entiendo; pero lo que no fue no será. Actualmente soy la persona que más odia en esta vida, y me he dado cuenta que tenemos muchos gustos parecidos, y ella también lo sabe, por lo que me odia más.
En fin, él solo se dió cuenta que esa relación no tenía futuro, y aunque ya lo venía pensando desde tiempo antes de conocerme, él creía que aún podía salvarse algo, y al intentar tener una amistad conmigo, él se dió cuenta de que así sería siempre, que nunca lo dejaría tener amigas.
Fueron los seis meses más duros de nuestra relación, pero los volvería a vivir de ser necesario; porque fue en esa epoca dónde conocimos todo lo negro y todo lo bonito, que habíamos hecho en toda nuestra vida, y aún hoy seguimos compartiendo los momentos que recordamos, así sean buenos o malos.
Actualmente somos muy felices, él puede tener las amigas que quiera, yo confío en él, y sé que ama enteramente, y así me lo demuestra.
Gracias por leerme ahora me toca a mi leeras.