Este es mi primer post en esta comunidad. Y creo que es importante hacerlo compartiendo algo de valor.
Recientemente Vanessa y yo tuvimos una ceremonia simbólica que cambió nuestras vidas.
Les cuento. Somos una pareja de sonorenses radicando en Ciudad de México. Entendemos el contexto de esta pandemia global y las implicaciones y el impacto que ha tenido en la industria de bodas. También nos preocupa los efectos que ha tenido en nuestro círculo cercano de familia y amigos.
Una de las más grandes preocupaciones ha sido siempre, el resguardar el bienestar y la salud de los nuestros; el costo ha sido prolongar más y más el momento de la ceremonia que hemos planeado, imaginado y definido en nuestras mentes.
Así fue como, a través de la experiencia personal de Vane y un círculo de apoyo entre mujeres al que pertenece, tuvo un acercamiento al concepto de las ceremonias simbólicas desde su aproximación holística. Me planteó la inquietud y adopté la propuesta como nuestra.
Elegimos Tepoztlán como el destino par ello entre un par de opciones más. Y así, a través de bodas.com.mx accedí a una wedding planner que me recomendó con una facilitadora que ofició la ceremonia.
Fue una experiencia inigualable, en plena armonía y respeto con la madre tierra y el medio ambiente. Que nos conectó a niveles inimaginables con nuestro linaje y nuestros ancestros.
Si bien no tuvo la validación legal que conlleva una ceremonia civil; o la bendición sacramental de una ceremonia religiosa; tuvo las dos más significativamente importante para nosotros: la de la unión personal entre ella y yo; y nuestra armonía con la madre tierra.
Así pues, una ceremonia sin invitados ni familia, fue el primer paso más sólido de cara a este camino que iniciamos hoy rumbo a la ceremonia que habremos de compartir con familia y amigos en noviembre de 2022. Esperando que las condiciones de salud lo permitan así.
¿Alguna vez habías escuchado hablar de estas ceremonias? Investígalo, en una de esas como a nosotros, logra cambiarte la vida.