Este es el primer debate que abro en la página. La verdad es que agradezco mucho a esta comunidad porque me ha ayudado muchísimo a planificar mi boda y a calmar mis nervios ocasionales.
Bien, al grano: Mi boda está planeada para el 03 de octubre, nada grande. Un evento apenas para 100 personas en un jardín bonito cerca de mi casa, la idea es que sea una boda de día, estábamos contemplando la ceremonia religiosa a eso de las 12 del día y que el evento no se extendiera más allá de las 9:00 o 10:00pm. Mi pareja y yo estamos planificando todo desde el primer momento, tenemos el lugar, el vestido, a las damas, los padrinos, la música, el pastel y el presupuesto del banquete, al principio fue un rollo reducir la lista de invitados, puesto que todos los gastos corren por nuestra cuenta, y estamos consientes de que no podemos gastar demasiado porque la boda no es solamente la fiesta, sino el iniciar a vivir juntos como una pareja y el tener un lugar dónde vivir, etc...
La boda me ha tenido de cabeza desde el principio, hay cuestiones en las que jamás piensas hasta que ya estas a mitad del proceso, y hay situaciones que jamás pensaste que fueran a presentarse y ahí están. Desde pleitos con mi pareja, hasta "complots" familiares para arruinarme el día, todo... pero siempre tuve claro que el planear con tiempo me ayudaría a ahorrar dinero y efectivamente, todo iba de maravilla hasta que inicio la contingencia.
He tenido que posponer mi boda civil la cual estaba planeada para el 08 de mayo, sí, posiblemente siga con tiempo pero ahora no sé, conforme pasan las semanas y veo la situación, cada vez más indiferente de la gente con respecto a la prevención del COVID, dudo mucho que el tiempo que según yo tenía de ventaja sea realmente "ventajoso". Y pues nada, que todos los planes se han tenido que pausar o atrasar, algunos siguen en pie porque algunos proveedores continúan brindando servicio, ya he contratado la maquillista, por ejemplo, pero las cosas realmente importantes como las invitaciones... Bueno, no me arriesgo a mandar a hacer una invitación cuando no tengo una hora y fecha de ceremonia asegurada porque las iglesias están cerradas y no quieren iniciar trámites sin acta de matrimonio y bueno... ni para cuando el registro civil entre en función... en fin, he terminado por frustrarme un montón al respecto, y supongo que en parte por eso vengo a desahogarme acá (jeje)... Esta mañana mi pareja habló sobre la idea de posponer o hacer algo para menos personas, y no sé si eso es lo que verdaderamente quiero.
Por una parte, tener una boda con menos gente me viene de lujo, pero la realidad es que ya no quiero sacrificar a más personas de mi lado de la lista, tampoco quiero tener que posponer mi boda hasta enero o febrero porque ni siquiera me gusta la idea de tener una boda en invierno, a veces solamente quiero rendirme y dejar que el tiempo decida y pues, no sé que hacer... francamente, me siento ya muy desanimada, quiero tener la boda de mis sueños, pero mis sueños parecen cada día más complicados con todo esto.
En fin, ¿qué me aconsejan? Además de relajarme y tomarme un té para el estrés... Las leo.