Mucha gente que nos conoce pensaría que el dilema más grande sería el haber movido la boda por el virus (dos veces), pero no.
El dilema más grande (desde mi perspectiva), es que con las nuevas restricciones los niños menores a 12 años no podrán entrar al evento; mi hermana más chica tiene 9 años, y mi familia <aunque triste> inmediatamente acató la medida ya que sabemos que es por seguridad... ¿el problema? mi suegra no respondió de la misma manera al enterarse que su nieto de 3 años no podrá entrar, se puso tan "grave" el asunto que hasta le dijo a mi novio "pues, creo que sólo iré un ratito para regresarme a cuidar al niño", ya podrán imaginarse la frustración y decepción que sintió mi pareja cuando su mamá puso por encima al niño que la boda de su propio hijo 
Si no hubiera alternativas de quien cuidará al niño sería entendible, pero el niño tiene quien lo cuide ¿el segundo problema? según mi suegra, es de muy mal gusto que le dejen el niño a su abuela materna porque "que verguenza que venga a cuidarlo y no vaya a la boda" ¿estamos de acuerdo que la mamá de la esposa de mi cuñado no es invitada esencial para mi boda?
Hasta la fecha (por que este dilema se presento a inicios de Octubre) mi suegra sigue preguntando si el niño podrá entrar a la fiesta, y tenemos la sospecha que a última hora preferirá no ir a la boda. Cabe destacar que mi cuñado y su esposa reaccionaron muy bien a la noticia, porque saben que no es culpa nuestra, no tenemos idea del porque de la reacción tan extremista de mi suegra.
PD. Ah! Si! Las primas de mi novio (que las quiero mucho, no se equivoquen jajaja) estaban infartadas por lo de no niños también... creo que aún hay mucha gente que se ofende por la bodas sin niños, cuando para mi son lo más normal del mundo. Incluso alguien me dijo "van a hacer falta los niños, son la alegría de la fiesta", y yo en mi mente solo podía imaginar niños corriendo por la pista en medio del vals :angry: jajajaja