Definitivamente el día que cambio todo nuestro destino, fue muy gracioso, el siempre me decía que me invitaba un café, el día que por fin me decidí a salir con el, le mande un correo y ya no estaba fue un viernes, pero el sábado me contesto y decidimos salir a bailar, fue muy divertido porque el baila super bien (confieso que es una de tantas cosas que amo de él jajaja), literal nos corrieron del lugar y me llevo a mi casa, nos quedamos platicando y tan entretenidos en la conversación que nos amaneció, al irme me robo un beso y desde ese momento supe que era mi media naranja