Siempre creí que lo que pasa en los programas de televisión en donde las novias se prueban vestidos y cuando es el indicado lloran, no sucedía; sin embargo, después de probarme como 8, estar indecisa entre dos que no se parecían entre ellos, y no querer ver más; decidí hacerle caso a la asesora de la tienda y medirme uno más que les acababa de llegar, en cuanto me lo puse comencé a llorar y supe que ese era EL VESTIDO.
Así que sí, lo de los programas es verdad, cuando es el tuyo lo sabes y te inunda la emoción tanto, que acabas llorando de felicidad.

