Mi primer platillo siempre será inolvidable, en si no fue un platillo, sino un menú de tres tiempos. Fue lo mejor de mi vida y más comenzando mi carrera y lo más importante fue que en ese evento conocí a mi futuro esposo.
Recuerdo que ese día preparé una crema de champiñones, una ensalada griega con vinagreta cítrica, medallones de cerdo en salsa de arándano con puré de papa y salsa gravy. Todos dicen que quedó magnífico, pero yo ese día solo estaba concentrada en aquel muchacho.