Algo que siempre hemos sabido es que en nuestra historia tenemos un hilo rojo.En Junio del 2016 nos conocimos en el servicio social siendo de diferentes carreras, él iba pocas veces al centro, pero cuando iba nos regresábamos juntos al Metro. Nos fuimos conociendo los gustos, las manías y confidencias. Terminé primero el servicio y por ende y no iba, nos dejamos de ver pero seguíamos chateando, día a día se fue haciendo más costumbre hablar hasta desvelarnos, nos fuimos dando cuenta que habían muchas cosa en común, yo en ese tiempo no veía todo el interés je tenía por mí. En ese año anduve con otra persona por un periodo corto ( he de decir que me encontraba en una etapa de no formalizar) termine esa relación y en el 2018 nos volvimos a escribir iniciamos una relación en Abril pero la termine en septiembre (aún seguía sin valorar una relación para toda la vida y estaba en el ego de un hombre "más guapo y fornido") Pasa el tiempo y todo me recuerda a él, empecé a valorar más quién era el y que no le veía la vida sin él, pero oh sorpresa su teléfono ya no era el mismo, me planteé la situación y dije "sí, con él quiero envejecer". En Junio del 2019 conecte con un persona que me dio su número y muy nerviosa le mande un mensaje a lo cuál me respondió (que alivio sentí que me respondiera) escribiéndonos ambos aún queríamos estar juntos, extrañábamos escribirnos, nos estuvimos tratando y en finales de Julio del 2019 formalizamos nuestro noviazgo y en principios de noviembre del 2019 n
os propusimos formalmente matrimonio y la luna como testigo de nuestro amor, por que yo sé que solo la mujer lleva anillo pero el también tiene su valor en esta nueva etapa.