Hola comu querida.
Cremosa, sabrosa, rebosante de queso... Definitivamente, la lasaña es una de esas recetas de la cocina italiana a la que no estamos dispuestas a resistirnos. Y es que cuando una lasaña sale de bandeja del horno, las calorías dejan de tener importancia.
De carne, atún o verduras, con salsa de tomate casera, con ración extra de bechamel y mucho, mucho queso. Así es la receta perfecta de lasaña.
Historia de una tradición
Un poco de etimología para empezar: el término italiano lasagna, aparecido en el siglo XIII, viene de griego lasana, que quiere decir “trípode de cocina” y se utilizaba para designar el plato en el que se preparaban las lasañas.
En un primer momento, la denominación “lasaña” hacía referencia a las láminas crudas de pasta. Sin embargo, el nombre actual suele englobar la preparación constituida por capas alternas de pasta, queso (ricotta, mozzarella o parmesano), salsa a base de carne y bechamel. Aunque, como sabes, existen numerosas variantes de la lasaña tradicional, como la lasaña de verduras variadas, espinacas, setas o atún.
¿Porqué es una excelente opción para una boda?
Porque no solo es deliciosa sino también por sus múltiples variantes es un platillo que se puede presentar con gran novedad por los ingredientes que pueda incluir siendo la más popular a la bolognesa, además una buena ración de lasagna puede dejar bien satisfecho a casi cualquier comensal.
Les dejo fotitos para que se antojes tanto como yo.









