La mejor boda a la que he asistido fue la boda de mi hermana. Fue simplemente la mejor, principalmente por ver como uno de sus sueños se hacía realidad, y aunque arruiné un poco mi makeup por llorar, eso no me quitó la felicidad de verla a ella y a mi cuñado disfrutando de su día. Me encantó también por la sencillez del lugar y muchísimo más los símbolos en sus votos.