La mejor boda a la que he ido...
Las bodas de oro de mis abuelos maternos, la organizaron sus hijos, fue una celebración en el patio de su casa y reunieron casi a toda la familia, fue una fiesta muy divertida, no hubo celebración religiosa ya que mi abuelo se había cambiado de religión (testigos de Jehová) y mi abuela seguía profesando la católica ¡Pero eso no evitó que festejaran sus 50 años de matrimonio!
Honestamente es la mejor boda de la que he sido testigo, porque su amor fue más allá del tiempo y son ejemplo de lo que un matrimonio debe forjar.