Primero que nada, no esperaba que ese amigo me invitara a su boda, así que desde ahí que empezó siendo especial. Fue en Querétarock! Y pues nos fuimos juntos, unos amigos, mi novio y yo. No alcanzamos a llegar a la misa así que nos fuimos directo a la pachanga jeje fue en una hacienda muy muy hermosa (todos sabemos que las haciendas nunca fallan). Al llegar saludamos a otros conocidos, viejos compañeros de universidad, otro punto que la hizo especial. Los novios comenzaron a bailar y en eso, lo que parecía ser una falla de audio se convirtió en una coreografía padrísima y divertida, regalo de los novios para todos. La verdad es que como llegamos tarde no alcanzamos cena completa jeje pero no nos importó porque postre sí jajajaja y bueno, la música fue genial, en su mayoría de los 80s y 90s hubo pocos momentos en los que nos sentamos, estábamos tan divertidos bailando y echando broma a lo loco. Terminé con los pies destrozados pero valió totalmente la pena jejeje porque la verdad es que en las fiestas mi novio y yo casi no bailamos, pero esa noche nos soltamos como locos jeje otro punto que la hizo especial. El toque de oro fue la mesa de dulces, de la que siempre terminamos llevándonos todo lo que se pueda jajajaja y pues cansados, bailado y felices nos retiramos.