Esa costumbre, de forma moderada y más modesta, se llevó a las bodas de los reinos de Alemania y Austria. En México se adaptó a todas las celebraciones de santos patronos y fiestas patrias, y es tradición esperada en año nuevo y navidad. Pero también, aún hasta la fecha, se acostumbra en los pueblos y ranchos, desde que sale la novia de su casa, acompañarla con truenos y "cuetes" (cohetes) de pólvora, junto con la música en su camino a la iglesia, partiendo detrás de ella.
Actualmente hay fuegos artificiales "sin ruido" que emiten de forma ecológica silbidos y chispazos "silenciosos", protegiendo el medio ambiente.
Y la pirotecnia fría o chisperos, cobran auge en las bodas y quince años, acompañados de bellos escenarios de bengalas.
Sí deciden usar fuegos artificiales en su boda, ya sea en chisperos en el vals, en el pastel, en su bienvenida, o en espectáculo del cielo, aquí hay algunas ideas que pueden enseñar a su fotógrafo antes de la boda para que esté preparado para captar unas excelentes tomas en su gran día.

















