Así que me di a la tarea de investigar y decidí yo misma ponerlo a prueba para no subirles cosas que ni al caso. ☝🏽🤓
Vamos a necesitar un vasito con agua tibia (la metí al horno por 15 minutos) y jabón para trastes pero que este sea líquido 👀

Vamos a ponerle un chorrito de jabón al agua, chorrito; no media botella!

Y vamos a dejar ahí nuestro remojando por unos 3 - 4 minutos. Vamos a necesitar un cepillo suave, ojo ahí! Necesita ser suave pues no queremos rayarlo, así que el más suave que encuentren. En mi caso yo antes usaba brackets así que tengo muchos de estos cepillitos que son súper suaves.

Una vez que saquemos nuestro anillo del agua, vamos a tallarlo SUAVEMENTE con esa misma agüita; háganlo en una superficie plana para que no se vaya a caer o algo por el estilo.

Por favor, SUAVEMENTE!!! (Me acordé de la canción, suavemente; bésame, que quiero sentir tus labios 💃🏽) Ok, después de haber cepillado por todos los lados; vamos a enjuagar con el ANILLO PUESTO! 🚨No quiero accidentes!

Aquí ya puede ser con agüita fría!Y listo, lo secamos y queda como nuevo. ✨
Aquí el antes:

Y aquí el después:

Va a brillar mucho más porque quitamos esa grasita que llega a hacer que se les opaque. Esto es por si no pueden mandar a limpiarlo, porque lo ideal sería eso; pero aquí un pequeño tip para hacerlo en casa. El mío es delgadito, pero si note la diferencia; quizá con uno más grueso pueda notarse más.