Muy pocos japoneses son cristianos, por lo que la celebración de una boda japonesa al estilo occidental es más que nada una moda, o bien porque alguno de los contrayentes sea de cultura occidental. Para los japoneses estas bodas son más exóticas, y mucho más baratas que las bodas tradicionales.

Los novios se visten con el traje típico en las bodas cristianas; él con un frac, y ella con un vestido blanco, que suelen ser vestidos extremadamente vaporosos.
La ceremonia de boda católica se celebra junto con toda la familia, amigos y compañeros de trabajo, para después disfrutar todos de la comida durante la recepción.
Últimamente, se están realizando más bodas temáticas, como por ejemplo, de la serie de Pokemon. Éstas bodas cuentan con licencia o certificado oficial y a Pikachu como testigo.

De hecho, a lo largo de la historia de Japón las celebraciones de bodas antiguas han ido cambiando según las tendencias. Mientras que a finales del siglo XIX las ceremonias eran budistas (butsuzenshiki).
En el siglo XX pasaron a ser ceremonias tradicionales sintoístas (shinzenshiki), cambiando de nuevo tras la Segunda Guerra Mundial para convertirse en ceremonias más occidentales (kyokaishiki).
Sea cuál sea el motivo central de la boda, en Japón las bodas no suelen ser ceremonias religiosas. Consisten en una celebración junto con toda la familia y amigos, en la que los novios escogen el estilo que más les guste para la ocasión.
