¿Cómo están el día de hoy mis chulísimos brides y grooms? Últimamente he leído algunos debates sobre votos matrimoniales, su inspiración y contenido, y quiero compartirles un escrito que le hice a mi ahora prometido, en ese entonces novio (llevábamos unos días de empezar nuestra relación). En ese entonces me daba por escribir y tenía un blog donde dejaba algunas ideas que me venían a la mente.
Esos días me había topado con que algunas personas no creían que mi relación fuera la mejor idea del mundo (sobre todo de parte de algunos amigos que no estaban muy convencidos) y quise hacerle saber a mi prometido que fuera de los comentarios negativos, yo sí creía en nosotros y en nuestra relación.
Para no hacerles mucho cuento, les dejo lo que escribí:
“Creo.
Creo en el poder de las palabras y en el cariño de un buen amigo. Creo en las rosas rojas y las serenatas de madrugada. Creo en las locuras de amor y que aún hay valientes que las cometen. Creo en los súper poderes de mi mamá, que todo sabe y todo inventa. Creo en las canciones de Cepillin, Cri-Crí y Disney. Creo en los poderes curativos del café tempranito en la mañana y del chocolate por las tardes. Creo en el amor con todo y desamores. Creo en las locuras de mi hermana, en la serenidad de mi hermano y en la inocencia de mi sobrino. Creo que la gente es esencialmente buena. Creo que soy de cada una de las historias que he pasado y de las personas que he conocido. Creo en los buenos tiempos de mi infancia, en los amores inolvidables y creo que las pecas de mi cara cada vez son más oscuras. Creo que el alma existe y que a veces duele más que el corazón. Creo en la puntualidad con todo y mi impuntualidad. Creo en el ejercicio, aunque no lo practique. Creo que todos tenemos un gran amor en esta vida y a veces más de uno. Creo en el romanticismo y en la cursilería. Creo que a las mujeres lo inteligente no nos quita lo hormonales, pero que no se vale excusarnos en eso para hacer tonterías o herir a alguien. Creo en los abrazos y en ir al cine a ver películas infantiles y de acción. Creo en la importancia de tener manías y compulsiones. Creo en los fantasmas de lo que pudo ser, en las sonrisas sinceras y en ti.
Creo en ti que te levantas temprano para ir a correr y hacer ejercicio, creo en el tiempo que pasamos juntos y en el refugio en que te has convertido y al que tan acostumbrada estoy ya a acudir. Creo en tus chistes tontos y en tus explicaciones monosilábicas. Creo en la simpleza de tus gustos musicales, en la franqueza de tus palabras duras. Creo en tu debilidad por las cosas dulces, en tu amor por el futbol. Creo que sigues siendo un niño chiquito, en tus intentos fallidos por ser serio, en tu torpeza emocional y en lo tierno que te ves cuando lo intentas. Creo en tus regaños cada vez que me paso de despistada y olvidadiza. Creo en tu capacidad para arreglar todo lo que he roto o voy a romper. Creo en los licuados de plátano con chocolate que me preparas cada vez que quiero. Creo en nuestros programas infantiles favoritos de televisión. Creo en tu apoyo a mi carrera frustrada como cantante pop. Creo en los planes que haces cuanto te digo que hagamos lo que tú quieras. Creo en la entereza con la que afrontas tus problemas, creo en lo mucho que te ha pasado y como lo has afrontado. Creo en tus planes futuros y en la mucha paciencia que me has tenido. Creo que, sin planear, ni esperar, ni sobreestimar, efectivamente, me va mejor contigo. Y principalmente creo que me quieres casi como yo te quiero a ti.”
¿Cómo ven? La verdad en ese entonces me gustaba mucho expresarme escribiendo, creo que aun llevo conmigo un poquito de esa Lola escritora frustrada, pero he dejado mi blog en desuso, tal vez lo retome alguna vez.
Por lo pronto, les recomiendo que usen cosas de su vida diaria como inspiración para sus votos. A veces es difícil enfocarnos y queremos transmitir la idea inmediatamente… pero las palabras nos llevan y a veces es mejor empezar con cosas sencillas de su vida cotidiana y poco a poco llegar al punto principal de la cuestión.
Dejen que la lluvia de ideas en su cabeza las guíe para escribir el pensamiento que quieren transmitirle a su prometido o esposo y verán que todo fluye.
Les mando un abrazo a todas y todos, espero sus planes y preparativos vayan de maravilla. Y a los próximos (en estos días) en abandonar el club de los solteros, ¡muchísimas felicidades!