Embarazo rapído
¿Cómo quedar embarazada? ¿Cuál es el mejor método para concebir? Si estás buscando un bebé y tu sueño es ser mamá, te ofrecemos la ayuda que necesitas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que son muchos los mitos relacionados con la concepción, que comparten muchas aspirantes a mamás, muchos de ellos relacionados con prácticas higiénicas y alimentarias. ¿Qué hay de cierto en ellos?
Primero, aclarar los mitos1. La postura sexual ideal para quedarse embarazada es la clásica, la del "misionero".
Según algunos expertos, para concebir, existen unas posturas sexuales más beneficiosas que otras. Sin embargo, es cierto que la naturaleza ha provisto a los espermatozoides de un aparato locomotor, que permite su ascenso por la cavidad uterina a una velocidad media de 2-3 milímetros por minuto, independientemente de la fuerza de la gravedad. Es natural, también, que buena parte del semen se expulse después de la relación sexual. Basta con pensar que, de en torno a 100-150 millones de espermatozoides que se depositan en el interior de la vagina, sólo un centenar consigue alcanzar el ovocito, si el período de la ovulación es propicio.
2. Antes de mantener relaciones sexuales, hay que lavarse con una solución de agua y bicarbonato, que alcaliniza el ambiente de la vagina, lo que favorece la supervivencia de los espermatozoides.
El ambiente vaginal es fisiológicamente ácido y esta característica tiene una función protectora específica, porque inhibe la proliferación de organismos patógenos. Sería muy raro que, después de millones de años de evolución y selección natural, un proceso esencial para la supervivencia de nuestra especie, como el de la reproducción, requiriera condiciones no fisiológicas. Por tanto, no es cierto que un ambiente alcalino favorezca la supervivencia de los espermatozoides. Lavarse con agua y bicarbonato, además de ser inútil para favorecer la concepción, es una práctica peligrosa, porque disminuye las defensas del organismo frente a las infecciones genitales potencialmente dañinas, éstas sí, para la fertilidad femenina.
3. Es mejor evitar tener relaciones cada día y distanciarlas uno o dos días, para dar tiempo a los espermatozoides a que maduren.
Es cierto que la concentración de los espermatozoides en el líquido seminal disminuye si las relaciones sexuales son muy frecuentes, si se producen cada día o varias veces al día. Sin embargo, fijar determinadas cadencias para mantener relaciones sexuales o limitarlas a determinados días fértiles puede resultar contraproducente. La pareja puede angustiarse y esto sí que podría comprometer la deseada concepción.
4. El zumo de pomelo, el té verde, las pipas de girasol y las pipas de calabaza son algunos alimentos que favorecen la fertilidad femenina.
No existe ningún alimento que favorezca la concepción. Es cierto que la obesidad y la extrema delgadez pueden obstaculizar la concepción, por lo que es aconsejable que la aspirante a mamá adopte una dieta variada y equilibrada, que evite el excesivo consumo de carne y de grasas saturadas, así como el tabaco y el abuso del alcohol, porque un organismo sano tiene mayores probabilidades de concebir y llevar a término con éxito un embarazo.
5. La raíz de maca (lepidium meyenii), una planta de origen sudamericano, tiene el poder de regular el ciclo de ovulación y de estimular los espermatozoides del hombre. Si los dos miembros de la pareja la toman, puede favorecer la concepción.
Hay muchas plantas a las cuales se les ha atribuido, a lo largo de la historia humana, el poder de inhibir o de favorecer la concepción. Todas tienen una característica común: su presunto poder nunca ha sido demostrado por estudios clínicos. Es el caso también de esta raíz sudamericana. Por tanto, antes de tomar algún producto de este tipo, hay que consultar con el ginecólogo.