Tuve buenos y malos momentos una vez comprometida, sin duda el apoyo de mi prometido fue lo que me ayudó a pasar el trago amargo de los malos pero los buenos fueron los mejores.
Primero el hablar con mis amigas, platicar la historia una y otra vez es increíble, tengo amigas que ya se molestaban por contarla pero a mi me encantaba presumir nuestra historia.
Luego también el escoger a mis damas y decirles, las 4 se portaron de maravilla y me ayudan en todo desde la despedida hasta la luna de miel. Las mejores de este mundo!
También el platicar con mis papás sobre nuestros planes, escucharlos y ver que aun cuando tienen miedo me apoyan en mis decisiones.