Bien para terminar con esta dinámica y obtener la medalla viajera, les cuento algo gracioso que nos pasó a Iván y a mi en una de nuestra primeras citas.
Un día me invitó a salir al centro de Mérida, en la ciudad donde vivíamos antes, resulta que fuimos por unas nieves, a mi me encanta la de limón y pedi una, el pidió uno de chocolate, salimos del establecimiento y empezamos a caminar y platicar pero yo probé mi nieve y no me gustó en absoluto, estaba amargo y difícil de comer, obvio morí de pena ya que ya habíamos dejado el lugar y bueno él pago y no quería hacerle el feo o no sé algo así jajaja la cosa es que no dije nada e intente comer más pero no pude, el sabor era realmente feo, él se dio cuenta y me preguntó que porque no estaba comiendo y probó un poco, me miró y dijo "esto no sirve" y le dije que si pero no quería decir nada jaja los dos nos empezamos a reír y fue muy divertido para los dos, ya nadie se comió esa nieve y terminamos compartiendo la nieve de chocolate, ahora también es mi sabor favorito.