Nuestro primer platillo juntos fue una pasta, aún no éramos novios así que el la cocinó para mi y un grupo de amigos. Invito a los demás para que yo pudiera ir.
Yo le ayudaba con la pasta y el postre (Pay de manzana) mientras los demás estaban sentados en la barra. El sabor de la pasta y como se veía con su playera azul fueron los que me quitaron las dudas y decidí probar. No me arrepiento ni un poquito.