Mi luna de miel perfecta seria en algún lugar tranquilo, preferiblemente en México, conociendo pueblitos mágicos, como me encanta ver los paisajes, probablemente nos iríamos en coche por las carreteras, en el camino comeríamos en los comercios y al llegar a nuestro destino seria fantástico comer la comida típica de ahí, pedir recomendaciones de actividades a los lugareños y después de recorrer lo mas posible del lugar, retirarnos a descansar al recinto donde nos quedemos a dormir.
Si en el recinto hay alberca, nadar un rato antes de cenar, observar el cielo, tomar fotografías...
Todavía estamos en veremos chicas, pero probablemente la luna de miel de mis sueños se haga realidad.