LA CAUDA DEL VESTIDO
La historia

HISTORIA DEL USO DE LA CAUDA
La cola comenzó a utilizarse en la época medieval, era frecuente que las novias fuesen raptadas el día de su boda. Por eso, la cola de la novia tenía un fin esencialmente práctico, ir barriendo sus huellas, para que no fuese perseguida.
Con los años, en la época Victoriana, la cola de novia se convirtió en un elemento que demostraba status. Por tanto la cola del vestido significaba lo ostentoso del casamiento y según el lugar donde se casaban era el tamaño y mientras más adornada y con más detalles mejor, ya que simboliza la buena suerte y lo duradero del matrimonio. Las telas blancas nobles, como la gasa, la seda o el encaje eran excesivamente costosas, por lo tanto, caminar hacia el altar seguida de una cola de varios metros de ese tipo de telas era un signo de riqueza.
La cola del vestido es tan importante como la parte frontal. No sólo porque va a ser la que tus invitados verán durante toda la ceremonia, sino por los elementos que allí se lucen, que tienen como gran protagonista a la cola.
De más está decirte que la cola del vestido es muy importante, piensa que durante la ceremonia todos tus invitados tendrán los ojos clavados en tu espalda. Pero más allá de que te imagines entrando con una cola de ocho metros o con una casi imperceptible, lo importante es elegir la que se adapte mejor a tu personalidad, a tu vestido y al lugar de la ceremonia.
Actualmente, no todas las novias eligen utilizarla, eligen llevar su cabeza descubierta. Algunas novias también consideran que la cola es un elemento incómodo. Sin embargo, aquellas que elijan usarla se asegurarán dos cosas: continuar con una larga tradición… ¡y tener un aspecto majestuoso!
LA LEYENDA SUPERSTICIOSA


Y por último, existe una leyenda supersticiosa, que dice que la novia debe ir siempre acompañada por varios niños y niñas quienes le ayudaran tomando con sus pequeñas manos un pedacito de tela con la que este confeccionada la larga cola para augurar fertilidad y la buena fortuna.