Tu y yo somo una prueba de que el amor puede con todo: riquezas, pobrezas, tristezas, felicidad, de todo hemos vivido en estos años juntos. Aun no sé que nos depare la vida juntos. Con el regreso de nuestra niña al cielo se fortaleció nuestro amor. Ahora me doy cuenta de que no me equivoqué al elegirte como mi compañero de vida.
Gracias por demostrarme que siempre hay una razón por la cual despertar y seguir cada día... la mía eres tu!
