Nuestra historia comenzó el 31 de
diciembre de 2005. Yo acababa de entrar a la universidad y estaba buscando un
trabajo que me ayudara a cubrir mis gastos y al mismo tiempo pudiera combinar
con mi horario de escuela entonces me llegó un volante de la tienda Soriana en
donde decía que estaban contratando por temporada navideña, fui a preguntar y
me dijeron que si terminando la temporada quería seguir trabajando con ellos me
podían acomodar un horario de medio tiempo por las tardes así que acepté. Entré
como cajera y el día de año nuevo me tocó cubrir el cierre, todo era un caos,
yo estaba histérica porque me faltaba dinero y si no aparecía tendría que
pagarlo
entonces que me hablan de caja general para decirme que ya había aparecido,
había sobrado en un corte! Fui corriendo por él y cuando ya venía muy contenta
con mi dinero que lo veo!! Un muchacho guapísimo que jamás había visto en la
tienda venía caminando hacía mi
¿quién era? ¿en qué departamento estaba?
¿por qué nunca lo había visto? fueron las preguntas que llegaron a mi mente
mientras seguía caminando según yo muy disimuladamente para que él no notara
que le di importancia, pero cuando llegó el momento en que nos cruzamos pude
escuchar un “adiós hermosa” seguido del sonido de beso tronado y yo así de
queee entonces voltee y nuestras miradas se encontraron unos segundos me puse
muy nerviosa así que solo sonreí y seguí mi camino. A partir de ahí comencé a
buscarlo todos los días con la mirada por toda la tienda, pero siempre sin
éxito, entonces como nunca lo volví a ver el tiempo pasó, la ilusión se
desvaneció y yo seguí con mi vida. De pronto llegó febrero y hubo cambios, a un
chico de panadería lo habían movido a cajas porque entró a la escuela y “línea
de cajas” era el único departamento que manejaba medio tiempo. Ese chico nuevo
se me hacia taaaaann conocido y al mismo tiempo sentía que él se me quedaba
viendo mucho siempre, me sentía muy extraña pero al mismo tiempo trataba de no
darle importancia porque yo tenía novio
pero un día le tocó marcar en la
caja que estaba enseguida de la mía y comenzó a platicar conmigo, nos
presentamos y me dijo… “tú eres la chica a la que le avente el beso verdad?” en
ese momento lo reconocí y me dio tanta pena jajaja a partir de ahí comenzamos a
platicar mucho, él siempre buscaba pretextos para sacarme plática y cuando nos
tocaba en cajas alejadas me mandaba papelitos con los empacadores. Un día me
preguntó mi edad, yo acababa de cumplir 19 y él me dijo que tenía 16 pero yo no
le creí porque se veía mayor entonces en su afán por convencerme me dijo “qué
apuestas?” y yo le dije “lo que quieras” y el así de “segura? vas a perder” y
yo así de “si, es imposible que tengas 16 años te ves más grande” entonces me
dijo “un beso” y yo “órale va” y para cobrar su apuesta le pedí que me mostrara
su acta de nacimiento (cosa que nunca hizo, pero bueno). Los días pasaron y en
una ocasión que nos tocó salir a la misma hora nos fuimos platicando y como ya
era tarde en la noche me acompaño en el estacionamiento hasta mi carro, ya
cuando íbamos a despedirnos me dice “cuándo vas a pagarme la apuesta?” y yo le
dije “cuando me enseñes tu acta” y que me dice “no la necesito” me tomó por la
cintura y me besó fue un beso tan mágico que sentí que el tiempo se detuvo.
Desde ese día estamos juntos. Hemos vivido momentos maravillosos y momentos difíciles
pero siempre juntos, hemos crecido, hemos madurado y por fin el 10 de agosto de
2017 dimos vuelta a la página para continuar escribiendo un nuevo capítulo en
esta bella historia de amor
la planeación de nuestra boda, que ya les iré
contando conforme la vayamos desarrollando.
Gracias por leerme, saludos.