Hola chicas hoy les quiero contar nuestra historia de amor. Espero se tomen el tiempo de leerla que yo las estaré leyendo también y me digan que les pareció.
Bien, yo era una chica de 15 años, que acababa de entrar al bachillerato. Mantenía una relación algo dificiíl (como muchas a esa edad) y estaba teniendo una pelea habitual por teléfono, escondiéndome de mis compañeros por pena o miedo a que me dijeran lo que yo ya sabía.
En esto, el chico en cuestión me colgó el teléfono, dejándome hablando sola, agache la mirada entre coraje y tristeza y la luz que irradiaba por la hora se vio bloqueada formando una sombra. Me asombré siendo que en ese lugar no pasaba nadie.
Era un chico alto, delgado, de rizos negros que me miraba sosteniendo un cuaderno de dibujos. Quien me preguntó algo sobre el calor que hacía ahí, no recuerdo bien porque estaba sorprendida por como se veía con una luza radiante a su alrededor. Le pregunté por sus dibujos y me respondió que dibujaba flores cuando estaba aburrido. De ahí a pesar de ser alguien muy reservada con su vida personal, hubo algo en el, desde ese momento que me hizo confiar, que me hizo contarle mi infancia, mis gustos, mis pensamientos, mi vida actual y el también me compartió lo suyo. Charlamos por horas, y extrañamente, cuando en ese entonces siempre contestaba el teléfono a mi pareja sin importar que, aun si había sido muy malo conmigo, decidí colgar.
De ahí ese chico, llamado Axel Gabriel, se enamoró de mi, e intento acercarse, aunque de una forma que fue confusa para mi, pidió consejo de una amiga así que yo creí que había algo entre ellos, aún así por respeto a mi novio no pensaba intentar nada.
El ya no se animó a nada y nos volvíamos cada vez más amigos.
Rato después nos separamos un poco, su mejor amigo de ese entonces, le gusté y al separarme de el, Axel también se alejo.
Frecuentemente a pesar de eso, Axel, quién era alguien que solía salir con chicas, iba a pedirme consejos, y yo le pedía a el sobre mi relación.
Hubo problemas internos en la escuela donde estudiábamos, así que no nos vimos un tiempo, por cancelación de clases. Cuando volvimos, lo ví, estaba molesto y triste.
Me acerque a el y me contó que la chica con la que estaba quedando, lo dejo por uno de sus amigos. Ese día me quede con el y nos fuimos juntos en el transporte, para escucharlo, de alguna manera eso hizo despertar esa confianza fuerte nuevamente y la volvió aun más.
Desde aquel día se hizo una costumbre, el volver juntos platicando, haciéndonos más unidos, logrando volvernos inseparables. Todos los días nos ibamos juntos y el me dejaba en donde me esperaba mi papá para llevarme a casa y se regresaba caminando a la suya, la cual yo no sabía quedaba muy lejos.
Casi siempre estábamos juntos, reíamos, bromeabamos, compartíamos cosas nos contábamos todo, el tenía pequeños ligues, que solían terminar y mis relación empezaba a por fin desmoronarse. Uno siempre estaba para el otro.
En una ocasión el tuvo problemas en la escuela, no lo encontraban, su mamá fue preocupada, y me preocupo a mi por supuesto. Luego de esto, no fue unos días y yo me di cuenta de que lo extrañaba muchisimo. Empecé a aceptar el posible hecho de que me gustará.
Cuando volvió lo recibí con un abrazo, tan grande y empecé a notar el como el era distinto a mis demás amigos, y boom, me dijó que había iniciado a andar con una chica, una con la que estaba últimamente pero que creí sería como las otras.
Cada vez que ella aparecía y lo llevaba, cada que los veía besarse, sentía muchos celos pero jamás dije nada pues me parecía injusto e ilógico, porque yo aun tenia novio y por el hecho de que yo ya le había gustado antes y lo rechace.
A pesar de esto, nuestros regresos seguían igual y las cosas iban aumentando entre nosotros.
Un día los dos tuvimos el mismo sueño, si, aunque suene fantaseoso así fue. El había terminado y vuelto con la chica y estaba contandome, yo había soñado con el y discutía conmigo internamente si contarle o no, así que estúpidamente le pregunté si había soñado conmigo, a lo cual el rojo contesto que si, y pregunto el como sabía, le pregunté que soñó y me quede anonadada al escuchar el mismo sueño que yo tuve. Los dos soñamos estar con nuestras respectivas parejas, los besábamos y cuando abríamos los ojos, era uno de nosotros. Cuando lo supimos, todo cambio. Ese mismo día me quedé sin dinero así que volvi a mi casa caminando, ya que era relativamente temprano, el me acompañó y al dejarme en la puerta sentí que algo pasaría pero todo se vio interrumpido por mi perrita.
Cada vez era más difícil ocultarlo, eramos más cariñosos y nuestros amigos empezaban a notarlo así que empezaron a meterse, unos apoyando otros no.
Nos mandabamos mensajes de texto, muchas veces hacia pequeños cumplidos o decía cosas que me hacían sentir muy bien.
El dejo a su novia, yo deje al mío y nos dimos a la tarea de conquistarnos.
Una mañana la pasamos juntos, puesto que yo lo llame y el salió en su bicicleta corriendo.
A pesar de esto, el se negaba a besarme, al principio. Muchas veces lo intente, pero el se negaba, diciendo que no quería avanzar rapído, por que acaba de salir (yo) de una relación de mucho tiempo y quería que estuviera bien segura de las cosas, guardarme respeto y demás.
Un día lo llamé para que me acompañara a comprar una blusa, en todo el proceso se mostró muy coqueto y ese día en la tarde en la escuela al dejarme en mi salón, antes simplemente me besó, yo estaba roja y sentía muy raro estar besando a mi mejor amigo.
Fuimos a una salida habitual con nuestros amigos, el los aparto y empezó a decirme lo especial que era para el, como me quería y demás y aparecieron las flores y un frasco lleno de mis chocolates favoritos de la infancia, con notas dentro de cosas que le gustaban de mi. Y notas del porque quería estar conmigo. Me pidio ser su novia y se los juro, en ese momento para mi, no existió ya jamás nadie más a parte de el y el lo supo también.
Mi ex novio, me dijo, que lo nuestro no funcionaría, que el seguramente se cansaría o me engañaría, porque el lo conoció y sabía que el era alguien que salio con muchas chicas.
A pesar de esto yo me arriesgue, siendo hoy que jamás a volteado a ver a otra chica aun cuando yo le digo que mire a una.
A partir de ese momento, todo fue color de rosa, siempre tan lindo, detallista, cariñoso. Descubrí una especie de diario que inicio cuando tuvo el sueño.
Durante medio año o más no tuvimos pelea o discusion alguna.
Cuando empezamos a tenerlas, supimos como manejarlas bien.
Conocimos a la familia (ya bien) del otro, aunque ya los conociamos. Empezamos costumbres, manías, planes. Salimos a muchos lugares, conocimos, comíamos por todos lados. Se fue ganando poco a poco a mi familia, yo a la suya. Nos enseñamos cosas nuevas. Trabajamos, compramos cosas juntos, entramos a la universidad, nos cocinabamos el uno al otro, salimos a fiestas y demás, simplemente empecé a vivir con mi mejor amigo, hablamos sobre casarnos y ahora por fin lo estamos llevando a cabo, con el apoyo de nuestra familia y formando por fin algo. Y ahora más que nunca le agradezco a Dios el que el llegara a mi camino.
A sido más de lo que alguna vez de niña soñe vivir.
Quiero una boda romántica, donde haya mucho baile, donde estén nuestros seres queridos, quiero consumar nuestra historia e iniciar una nueva con la misma persona.
Pensamos vivir juntos aunque aun no sabemos si cerca de nuestra familias o de la uni como apoyo económico, con mi perrita y si Dios quiere hijos. Queremos terminar la carrera juntos, viajar, trabajar en algo mejor que ahora, vivir nuestro matrimonio y después empezar una familia. Yo solo sé que si Dios me permite vivir mi vida con esté hombre jamás tendre como agradecerle tanto.