¡Novi@s! Resulta común que asociemos el color rosa con lo femenino, lo tierno e incluso con lo infantil. Pero, con los tonos y las combinaciones adecuadas es posible lograr escenarios sobrios, maduros y elegantes para una boda. Por ahora, comparto con ustedes dos paletas -una orientada de matices malva a grises y otra a azules marinos y cenizos- que muestran bien lo anterior. Por cierto, son mezclas muy apropiadas para temporadas otoñales e invernales, así que pueden ser perfectamente aprovechadas por varios meses aún. ¿Qué les parece? ¿Se animan a quedarse con alguna de las dos?