Se trata de un gran evento el organizar una boda y por más que seamos hiper controladoras, disciplinadas y organizadas, no todo depende de nosotras por eso, lo peor que me podría pasar en mi boda es que los proveedores nos fallen.
El wedding planner del hermano de mi novio les debía dinero a varios proveedores. A modo de protesta, ellos simplemente lo dejaron plantado justo el día de la boda! Bueno, el banquetero no, pero no había meseros ni las cosas estaban acomodadas y pues la familia se puso a montar sillas, mesas, conseguir platos de plástico y así se logró seguir con la fiesta.
Cuando le reclamaron al wedding planner, se desapareció y aunque metieron demanda pues no procedió porque era familiar de algún político influyente.
Así que cuidado con sus proveedores! Hagan contrato y revísenlo con lujo de detalle.
Besitos!