¡Prácticamente todas somos nuestra propia wedding planner!...
Antes que nada, elegir una agenda completa, con espacio suficiente. No una mini agenda, dónde nos dejen un espacio de tres líneas por día, cada día tendremos muchas cosas que hacer, a horas diferentes, así que la agenda debe ser cómoda.
Podemos optar por dos maneras de organizarla.
-La primera, es en base a grandes grupos como:
* Invitados ( invitaciones, lista de invitados, organización de mesas).
* Vestido ( webs de vestidos, fechas importantes, diseños que nos han gustado).
* Presupuesto.
- La segunda es más minuciosa, por periódos:
Si falta un año para nuestra boda:
Reserva de la fecha, elección de la iglesia o juzgado, catering, empezar a probar vestidos.
Entre 9 y 6 meses de la boda:
Un borrador de la lista de invitados, elección del maquillador, transporte , empezar a preparar la documentación, cursos prematrimoniales.
Entre 6 y 3 meses de la boda:
Alianzas, envío de invitaciones, traje y complementos del novio, trajes de las damas de honor, ramos de novia, regalos de invitados, elección de la música para la ceremonia, mesa de regalos.
Entre 3 y 2 meses de la boda:
Terminar y entregar la documentación necesaria, adornos florales, comprar zapatos y ropa interior, primera prueba del vestido, ultimar detalles como el libro de firmas o adornos del coche.
A 1 mes de la boda:
Limpieza de cutis, preparar el baile nupcial, confirmar asistencias, organización de mesas, prueba de maquillaje y peluquería, segunda prueba del vestido, reserva del ramo de novia.
A una semana de tu boda:
Distribución final de las mesas, última prueba del vestido y del peinado, preparar la maleta para el viaje de novios, preparar el kit de emergencia.
Lógicamente toda esta planificación irá en función del tipo de boda que tengamos pensado hacer añadiendo o no, las cosas en función de cuándo las necesitemos.
En conclusión...
Antes de la fiesta:
* Empezar a trabajar en la organización alrededor de un año antes de la fiesta. Lo primero que se debe reservar es el salón (es el rubro con mayores problemas de oferta) y, si hay boda religiosa, la fecha en la iglesia: aunque suene increíble, por la alta demanda muchas tienen lista de espera, como si fueran una línea aérea.
* Luego se debe resolver el tema catering y bebidas, en tercer término el DJ, y finalmente todo lo demás.
* Al elegir el vestido, tener en cuenta que al tradicional blanco (pleno o con matices como el marfil e ivory) se suman cada vez más el durazno, el dorado, y también detalles de colores fuertes en lazos o accesorios y hasta la mezcla de texturas.
* Un alquiler a estrenar es una buena opción para gastar menos en el vestido de novia: después no hay que preocuparse por cómo ni dónde guardarlo porque se devuelve. También se pueden alquilar vestidos que hayan sido confeccionados para desfiles o producciones fotográficas. Pero es más factible que sea un vestido nuevo porque la novia debe estrenar en ese dia tan importante, además debe estar hecho a la medida.
* En cuanto a la vestimenta de las familias de los novios, es importante que padrinos y hermanos de los novios se pongan de acuerdo acerca de si usaran traje, smoking o jacket. Las madrinas no deberían compartir color.
* Invitaciones (hay que calcular el tiempo que demande la impresión, el ensobrado y la personalización como para poder repartirlas un mes antes de la fiesta).
* Éstas son la primera impresión del casamiento, y por lo tanto anticipan qué estilo tendrá. Así como hay fiestas modernas, clásicas, temáticas, vanguardistas, también hay invitaciones que reflejan cada uno de esos estilos desde el formato, la tipografía, los colores, el tipo de papel, el tamaño y los detalles.
* Hay quienes prefieren las invitaciones en las que ambas familias participan, y quienes optan por los modelos en los que los propios novios son los que convocan.
* No hay que olvidarse de incluir todos los datos claves (lugar, fecha y hora de la ceremonia religiosa, lugar y hora de la fiesta, nombre de los novios o de los padrinos, y vía de contacto, es decir teléfono y mail).
* Es preferible encargar invitaciones de sobra y no arriesgarse a que a último momento haya invitados sin sus tarjetas.
* Junto con las invitaciones se pueden repartir a los invitados los souvenirs de la boda. También hay quienes adjuntan el menú de la fiesta.
* En el mes previo a la boda hay que tratar de que sólo reste ocuparse de detalles o ajustes de último momento, como para no estresarse demasiado. Recordar que seguramente habrá imprevistos y conviene hacer todo lo posible para minimizar su cantidad y su importancia.
* Tener en cuenta costos ocultos -como el IVA, que no aparece en muchos presupuestos.
* Pueden celebrarse la ceremonia civil y la boda por iglesia el mismo día, para ahorrar gastos con una única fiesta.
* Para tener menos rubros que organizar, puede optarse por las quintas, estancias o salones que ofrecen paquetes cerrados. La desventaja es que en esos la mayoría de los casos no se pueden elegir proveedores.
* Si los amigos o familiares quieren y pueden colaborar, que lo hagan en las áreas que dominan. En otras palabras, por más buena voluntad que tenga el tío para filmar la ceremonia, si técnicamente sólo está en condiciones de trasladar la ambientación pedirle por favor que sólo haga eso.
* Negociar precios por grupo familiar para rubros como autos de alquiler, maquillaje o peinado.
* Entender que seguramente habrá invitados de edades y gustos diferentes en la fiesta. Tratar de que nadie se sienta excluído: si hay livings para los más jóvenes, prever mesas tradicionales para los mayores. Si hay muchos amigos o familiares que al día siguiente trabajan, pensar en una celebración que empiece temprano y no termine a las 9 a.m. Si hay chicos, pedirles menú acorde a la edad e imaginar cómo entretenerlos o las comodidades necesarias en caso de que asistan bebés.
* Procurar tener control sobre los homenajes o regalos de shows en vivo: que alguien cercano a los novios y dueño de cierto sentido común se ocupe de chequear el contenido, como para no arruinar la sorpresa. El alma más sensible puede tener pésimo gusto y contratar a los peores mariachis del país.
* No sufrir si no se llevan bien con la familia política, la mesa principal bien puede estar integrada por los novios y sus hermanos, o sus amigos más queridos, o sólo por los novios.
* Si la novia se va a preparar en una habitación de hotel, hay que citar a la maquilladora, el peinador y el diseñador o la modista en horarios precisos y coordinados. También se debe tener en cuenta el espacio del que se dispone en la habitación, como para que todos trabajan cómodos porque seguramente estarán por allí (ayudando) hermanas, amigas y madrinas.
* Salir con tiempo para el salón o la iglesia: rutas cortadas por la niebla, un desperfecto mecánico, un inoportuno piquete, la lluvia: son muchos los factores que pueden demorar el tránsito. Es preferible llegar unos minutos antes y esperar para hacer la gran entrada y no hacer que por arrastre todo se atrase desde el comienzo de la celebración.
* Al entrar a la iglesia, recordar que -mirando hacia el altar- la novia ingresa del lado derecho, y el padrino a la izquierda. Los padrinos del novio se ubican a la derecha del altar. Aunque el orden del cortejo nupcial también depende de la iglesia y de los que participan.
* En la iglesia, tener en cuenta el sonido. En algunas no hay buena acústica y hay que probar con anticipación si el resultado es el esperado o si conviene hacer algún cambio.
* Si hay cortejo, ensayar antes de la ceremonia. El día de la boda, en lo posible, que los chicos caminen detrás de la novia: suelen ser impredecibles y si ella no ve que alguno se arrepiente y huye, mejor porque se ahorra nervios.
* La ingrata tarea de llamar dos, tres, o cuatro veces para confirmar la presencia de los invitados vale la pena: una semana antes de la boda, en general, se termina de pagar el saldo del catering, y hay que minimizar los gastos inútiles.
* Si la fiesta es en una quinta o estancia, conviene prever una fumigación para alejar el peligro de una invasión de mosquitos.
¡Manos a la obra nenas!













