Cierra los ojos e imagina cual ha sido el ultimo tacto que ha recibido tu piel, al hacerlo solo puedo recordar su mano recorriendo mi mejilla tratando de reconfortarme después de un mal día de trabajo. Su silencio seguidas de unas dulces y exactas palabras conforman su perfección.
La manera de mirarme es perfecta, me mira como si fuese la luna, como aquel niño pequeño que le pide deseos a ese satelite distante y al observarla solo se enciende aun más su brillo acompañándolo con una sonrisa unica.
Me brinda la lealtad como el sol a la luna, el respeto de un padre a una hija y el amor entre la arena y el mar.
Les cuanto algo más estoy enamorada de sus gestos, defectos, movimientos incluso sus malos ratos. Ese ser humano imperfecto fue hecho para hacer perfecta nuestra existencia.
