Hola comunidad! Como muchos novios, iniciamos el proyecto de nuestra boda con mucha ilusión y también como muchos, tuvimos que ponerlo en pausa por la pandemia.
Les platico, he tenido varias situaciones con un proveedor que contraté antes del covid. Con el paso del tiempo esta persona dejó de darnos confianza y a tener actitudes que no nos gustaron. Cosas a las que había accedido antes, ahora nos dice que están totalmente descartadas. Creemos que no somos de los novios que se ponen locos a pedir cosas excesivas, sin embargo siempre nos da un "pero" a casi todo, no hay una actitud de resolución de su parte y al final hemos tenido que hacer varias cosas nosotros mismos porque esta persona no ha sabido cómo resolverlo o no ha tenido la disposición. Cada conversación nos deja tensos y creo que el planear nuestra boda no debería sentirse así.
Después de meditarlo mucho he decidido no seguir trabajando con este proveedor, la gota que derramó el vaso es la poca empatía que mostró al informarle que pospondríamos la boda, y la presión para contratar ciertas cosas nuevas a pesar de decirle que no podíamos darle una fecha nueva aún y que esto podría comprometer nuestras finanzas y la seguridad de nuestros invitados. Sumado al hecho de que decidió subir un 70% el costo de su servicios al posponer la boda al año siguiente, lo cual se me hace un abuso.
El contrato dice que si cancelamos sin ninguna justificación, debemos pagar el monto total de sus servicios, nosotros ya dimos el 50%. La verdad a pesar de que no ha hecho casi nada del trabajo por lo que se le contrató, no busco que nos regrese el anticipo pero sí evitar que nos cobre lo demás. He estado pensando mucho cómo abordar la situación porque quiero evitar un pleito legal pero también creo que no es justo pagar por algo que no hemos recibido. Alguien ha pasado por algo así?
Las leo