El 22 de mayo de 2004 se celebró en la catedral de La Almudena de Madrid el enlace entre el entonces Príncipe de Asturias y doña Letizia Ortíz Rocasolano, en un día lluvioso en el que los representantes de las principales casas reales se dieron cita en la capital española.
Recuerdo perfectamente que esta boda fue mi favorita durante muchos años. En casa mi mamá acostumbraba comprar revistas de prensa rosa, jejejeje.
Ante 1,200 invitados Leticia y Felipe se dieron el "Sí, acepto", pero para llegar al altar tuvieron que pasar muchas cosas. Quédate a leer estse chismecito.
La historia de los actuales reyes Felipe y Letizia comenzó cuando se conocieron en octubre de 2002 en la casa de Pedro Erquiza, un amigo en común. El encuentro fue una cena muy íntima donde el entonces príncipe de Asturias quedó impresionado con la joven periodista.
Durante un año mantuvieron una relación en secreto, nadie sabía del romance entre el príncipe de Asturias y la presentadora del Telediario.El 1 de noviembre de 2003, la Casa Real anunciaba en un comunicado oficial el compromiso entre el entonces Príncipe de Asturias y la periodista Letizia Ortiz, una mujer divorciada que -en un primer momento- no fue bien vista para muchos. Pero Felipe lo tenía claro: era el amor de su vida y se casaría con ella.
Y como en toda boda real, la reina se casó con una joya que perteneció a la familia desde tiempo atrás: la tiara prusiana, un préstamo que le hizo la reina Sofía y fue la misma que ella llevó el día de su boda con Don Juan Carlos en 1962. La tiara fue elaborada por el joyero Kosh en Alemania, fue un regalo que el káiser Guillermo II de Alemania hizo a la princesa Victoria Luisa de Prusia, abuela de Doña Sofía, posteriormente fue heredada por la reina Federica de Grecia y está a su vez se la obsequio a la reina emérita el día de su boda.El secreto mejor guardado no pudo desvelarse hasta que la novia no se bajó del Rolls-Royce a la puerta de la catedral de la Almudena. El diseño, una creación de Manuel Pertegaz, uno de los grandes modistos españoles, estaba confeccionado con seda valenciana de la casa Rafael Catalá y adornado con bordados en hilos de seda y plata de Tarrasa.La reina Letizia optó por llevar un velo de organza, o mantilla, este llevaba bordados algunos símbolos como la flor de lis que es el emblema de la Casa de Borbón.Uno de los momentos más esperados era ver a los novios en el balcón, todos allí querían ver el gran beso de película, como se acostumbra en las bodas reales. Pero muchos se decepcionaron cuando no se sabe si por los nervios o por pena, Letizia prefirió el beso fuera en la mejilla, algo que todavía no se le perdona.
Yo amaba ver la revista Vanidades especial de este número, jajajaja, me sé muchas curiosidades de la realeza europea, jejejeje. Luego les comprarto más.