Mi prometido y yo nos conocimos cuando teníamos 18 y 16 años respectivamente...¡éramos unos niños!
Yo insisto que el destino fue quien nos unió, ahora dejen les explico por qué. El día en que nos vimos por primera vez, salí con mis amigos a la FNSM, a quienes de repente perdí de vista y me quedé completamente sola sin saber qué hacer. Afortunadamente (y como caída del cielo) apareció mi hermana, quien también había ido con su entonces novio y sus amigos. Obviamente me fui con ellos para no estar sola, burlamos la zona de antros para que yo pudiera entrar y así transcurrió la noche.
Cuando ya nos íbamos, de pronto llega un grupo de chavos a saludar a mi cuñado y mi hermana...y ahí estaba él. ¡Solamente nos miramos sin cruzar una sola palabra! Estuvieron con nosotros unos minutos, hasta que se despidieron y se fueron.
Ese año fue muy caótico para nuestra famosa Feria de San Marcos, ya que si mal no recuerdo, al día siguiente de esa noche fue cancelada por la influenza, por lo que la gente tenía prohibido salir de sus casas.
Algunos días después de esa noche, una persona que no conocía me agregó a messenger. Esta persona me saludó, por lo que obviamente lo primero que le dije fue "¿quién eres?", a lo que él me respondió "¡tu príncipe azul!" jajaja ¡era mi prometido!. A pesar que únicamente nos habíamos visto sin cruzar una sola palabra, desde ese momento hubo una conexión tal que chateábamos horas y horas hasta la madrugada y nos divertíamos muchísimo.
Pasada la epidemia de influenza y ya todo de vuelta a la normalidad, mis papás salieron de la ciudad, por lo que mi hermana decidió hacer una reunión con sus amigos en mi casa..¡y mi prometido estaba invitado! Recuerdo que era un manojo de nervios porque sería la primera vez que podríamos platicar en persona. Cuando llegó la noche, los amigos de mi hermana comenzaron a llegar incluyendo a mi prometido, quien llegó, me miró rápidamente y ¡ni siquiera me saludó y me evadía! Recuerdo que me decepcioné un poco porque no se me acercaba a mi (hasta llegué a pensar que ya se había arrepentido de querer conocerme jajaja), sin embargo uno de sus mejores amigos se acercó a platicar conmigo, y me confesó que mi prometido estaba muuuuy nervioso y que por eso no se había acercado a saludar, por lo que lo llamó, nos presentó y ya dejó que fluyera la platica entre nosotros.
Desde ese día nos hicimos inseparables, me visitaba a la hora de la salida de la prepa, nos llamábamos, chateábamos horas, me visitaba todos los días en mi casa...¡hasta llegamos a pintearnos las clases con tal de vernos!
Así transcurrió casi un mes, hasta que un día antes de ir a una fiesta con nuestros amigos, detuvo el carro y me dijo que me cubriera los ojos, cuando los abrí, tenía un pliego lleno de fotos de nuestros amigos y hasta gente desconocida a quienes les había tomado una foto sosteniendo una cartulina que decía "¿quieres ser su novia?", y después había una foto más grande de él con otra cartulina que decía ¿quieres ser mi novia?"...¿y pues que creen que le respondí? ¡Ahora estoy a punto de casarme con él!
¡Y sí tenía razón! ¡Sigue siendo mi príncipe azul después de 8 años!
Nos casaremos en Julio de 2018...¡y estoy segura que va a ser el día más feliz de nuestras vidas!