Buen día,
Queremos hacer un relato a las personas que están pensando en “Mansión Olmedo” como opción para su evento:
Acabamos de celebrar nuestra boda en ese hermoso lugar. La casa es muy bonita y su jardín aún más, sin embargo la administración del lugar, desgraciadamente invadida de ambición y avaricia, provocó muchos malestares en nosotros como solicitantes del servicio, así como en los invitados que tuvimos ese día.
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Nos confirmaron que habría 5 personas en el valet parking. Al llegar había un solo señor recibiendo y estacionando los autos. Esto provocó que los invitados estuvieran esperando más de 1hr y media la recepción de sus autos.
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Hubo en específico 2 invitados que decidieron estacionar sus coches, sin embargo el valet parking amenazó –en palabras textuales- “la integridad de los autos” si no se dejaban con él.
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El menú que contratamos era a base de filete de res. Los novios y los papás comimos efectivamente carne de res, pero el resto de invitados comió pollo y cerdo.
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En el baño de hombres había 2 espacios fuera de servicio, lo que provocó filas y esperas muy largas (cabe destacar que, desde que conocimos el lugar –1 año previo a la boda- esos 2 baños no servían y el lugar se comprometió a repararlos. No sucedió.)
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Preparamos un kit de baño para mujeres y un kit de baño para hombres, los cuales no se colocaron. Al llegar nos dimos cuenta y solicitamos que los instalaran. A regañadientes los colocaron incompletos. “desaparecieron” 2 de 3 perfumes que llevábamos, así como desodorantes, medicinas y maquillaje.
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A pesar de que el mismo salón fue quien sugirió el croquis de acomodo de mesas, al llegar, todas las mesas estaban invertidas, la numeración mal y las sillas incompletas, lo que generó, entre muchos disgustos e incomodidades:
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Los papás del novio no tenían lugar, así que a la administración se le hizo fácil pedir a unos invitados que se levantaran y buscaran lugar en otra mesa.
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Los familiares y amigos más cercanos estaban en los lugares más lejanos.
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Muchos invitados tuvieron que solicitar su silla y su servicio en la mesa.
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El DJ lo contratamos en Expo tu Boda (no es parte del salón), así que el Sr. administrador del lugar, nos llamó una noche antes con una actitud grosera y tajante, amenazando con acabar antes la fiesta y bajar el volumen de la música porque no conocía al DJ (a pesar de que se hizo una visita previa al lugar para revisar la logística. Él simplemente no se presentó)
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Ese mismo señor, se acredita como “animador” de la fiesta, así que tomó el micrófono y comenzó a dirigir la logística del evento sin conocer el plan previo armado con nuestra “wedding planner” que nos asignó el lugar) y el DJ, por lo que empezó a desordenar todo el programa.
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Nota: se comporta como el clásico “maestro de ceremonias” que regaña a la gente por no sentarse y/o por felicitar a los novios, a lo cual tuvimos que decirle personalmente que JAMÁS habíamos acordado con él que estaría como maestro de ceremonias. El señor se molestó y su actitud fue todavía más grosera a tal grado que durante aproximadamente 40 min, rondó mesa por mesa contando a los invitados, (con libreta y lápiz en mano) incomodándolos.
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Pasando la boda, los papás nos apoyaron para recolectar en el salón todo lo que había sobrado del evento (sandalias, kit de baño, centros de mesa -que ellos mismos nos vendieron-, el ramo de la novia, recuerdos y accesorios que colocamos en las mesas). Al llegar, después de muchas horas de espera (a pesar de que ellos confirmaron que llegáramos temprano a recolectar todo) lo que rescatamos fue solo un perfume y algunos centros de mesa. El ramo de la novia “desapareció” así como las sandalias (las cuales sobrepasaban por mucho el número de invitados de la boda) y ni hablar de recuerdos o accesorios de las mesas
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Es importante destacar que tuvimos algunas señales previas y ahora sabemos que no debemos dudar de los presentimientos:
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La vez que asistimos a concretar el número de invitados y el precio total del evento, preguntamos el costo final y la respuesta del señor que tienen para cerrar el negocio fue: “depende de cómo se porten”.
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Una vez que confirmamos que sería con ellos nuestra boda, los correos se volvieron informales, impuntuales, escasos y desordenados. A cada correo escrito le seguían de 2 a 3 recordatorios para obtener respuestas.
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En un inicio oficiaríamos en el mismo lugar la misa, sin embargo unos meses antes, el padre que ellos tienen, muy pasado de copas, nos pidió dinero prestado a cuenta del servicio que oficiaría.
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En fin, si escribimos estas palabras, es porque consideramos que una boda debe ser una ocasión de gozo y alegría y por unos momentos, el lugar provocó disgustos innecesarios y demostró poco profesionalismo.
Nos da mucha lástima que un lugar tan bonito esté tan mal administrado. La boda finalmente fue rescatada por todos los servicios que no contratamos directamente con el lugar. Desgraciadamente podemos confirmar que todo lo que ellos nos ofrecieron estuvo mal hecho, con muy poca experiencia y sobre todo con alevosía y sin respeto.
Esperamos que estas palabras les sirvan para tomar la mejor decisión. El día de la boda es un día inolvidable. Pueden suceder muchas cosas que no podemos controlar, pero estos detalles, totalmente controlables y sobretodos contratados y pagados, no deberían existir.